IKERTZE
IKERTZE TALDEA
Tejiendo miradas; un viaje sensorial y emocional con Ikertze
Esta semana nos abrimos a una experiencia transformadora de la mano de Ikertze Taldea, un encuentro que nos invitó a sentir y a pensar la diversidad e inclusión desde sus raíces más profundas. No fue una charla convencional, sino un proceso vivo, dividido en diferentes sesiones que, por su orden, permitían que las ideas y las sensaciones maduraran en nosotros.
Nuestra primera inmersión fue en el aula, donde desgranamos conceptos que a menudo oímos, pero pocas veces las vivimos de primera mano. Palabras como No binario, Interseccionalidad, Cuidado, Placer, una invitación a sentir el bienestar en sus múltiples formas, e incluso el concepto de Cuerpo, que se presentó no solo como lo físico, sino conectado con la mente. Fueron semillas de pensamiento que tras ser definidas, hicimos florecer en grupos; asociando palabras, buscando sinónimos etcétera.
El viaje continuó en un espacio de movimiento y descubrimiento: el aula de psicomotricidad. Allí, la teoría tomó cuerpo, se hizo real. En parejas, aceptamos el reto de velar la vista de uno de nosotros, confiando plenamente en nuestro compañero, quien tomaría el papel de guía para acompañarnos a explorar el mundo a través del tacto. Cada paso guiado, cada material que llegaba a nuestras manos (la aspereza del papel, la frialdad de las tijeras, la suavidad del algodón, la fragilidad de una hoja), era un susurro de texturas, que de manera deliberada buscaba darnos una lección de percepción más allá de lo visual. Fue un viaje sensorial que nos ancló en el aquí y ahora, recordándonos que, a menudo, lo esencial reside en los detalles, o dicho de otra manera, “lo esencial es invisible a los ojos”.
Tras esta inmersión, nos reunimos en grupos más amplios. El reto era tomar esos materiales explorados y, eligiendo uno de los conceptos trabajados, hacer un cuaderno completamente visual. Nosotros, habiendo elegido el placer, lo titulamos vértigo; ya que, es una palabra que alberga esa sensación de cuando nuestros compañeros hacían llegar a nuestras manos la gran variedad de materiales dispuestas a la práctica. Nuestro “libro” representaba una faceta distinta de cómo el placer puede ser sentido, tocado y vivido de maneras mu diferentes. A continuación he adjuntado un vídeo explicativo de nuestro cuaderno:
El proceso no terminó ahí, ya que días después, retomamos el hilo con la misma persona que nos guió al inicio. La conversación se centró en Hezkidetza, la coeducación. Se presentó no solo como un término, sino como una brújula fundamental: un proceso educativo cuya meta es la igualdad, o más bien, la equidad, una herramienta activa para detectar y desarmar discriminaciones, ¡caminando así, hacia una sociedad más justa desde la escuela.
Este entendimiento nos llevó a un ejercicio de futuro, que consistía en elegir una palabra vibrante entre diferentes opciones, en cuyo caso fue ospakizunak (celebraciónes). Seguidamente, debíamos, por grupos, crear escenas o materiales, que fueran útiles en Educación Infantil, siempre y cuando el hilo conductor en cada detalle fuera la coeducación. Fue un ejercicio de visualizar la inclusión plena en la alegría compartida.
Para cerrar el ciclo de este taller, se nos propuso un gesto íntimo. Frente a diferentes cajas se nos pidió plasmar en un papel nuestra reflexión, la huella que la experiencia había dejado en nosotros. Y el acto final fue elegir la caja que mejor resonaba con lo que habíamos sentido o aprendido. Fue un momento para reconocer dónde había aterrizado el aprendizaje, de qué manera había trascendido en nosotros.
Este taller con Ikertze fue una invitación a sentir la diversidad, a tocar la inclusión y a imaginar la coeducación. Nos recordó la singularidad de cada experiencia y la responsabilidad que tenemos los que nos preparamos para ser docentes de crear espacios donde la conciencia y el cuidado sean los cimientos de nuestra interacción.
Comentarios
Publicar un comentario